No es gimnasia pasiva
En Electro Gym no te recuestas a que el aparato trabaje solo. Haces una rutina completa —sentadillas, remos, core, empuje— mientras el traje recluta más fibras de las que normalmente activas a voluntad.
Tecnología
La electroestimulación muscular envía impulsos al músculo a través de un traje con electrodos. Tú te mueves. El traje suma contracciones. El entrenador regula la intensidad.


En Electro Gym no te recuestas a que el aparato trabaje solo. Haces una rutina completa —sentadillas, remos, core, empuje— mientras el traje recluta más fibras de las que normalmente activas a voluntad.
El traje cubre los grandes grupos: piernas, glúteos, abdomen, espalda, pecho y brazos. La electroestimulación muscular puede activar hasta el 90% de tu musculatura en una sola sesión, según cómo se programe el estímulo.
El entrenador sube o baja el estímulo canal por canal. Empiezas suave. Si ya entrenas, se sube. Si vienes de una lesión o de mucho tiempo sin moverte, se trabaja con calma.
Quienes vienen a Electro Gym buscan más fuerza, tonificación, reducción de grasa, mejor postura, y la energía de un entrenamiento corto que sí se nota.